sábado, agosto 05, 2006

Lo que quisiera ser si no fuese lo que soy

Quisiera ser un suspiro y acariciar suavemente tus oídos,

Quisiera sentirme libre navegando con mis manos el mar de tus cabellos

Quisiera ser parte de ese desorden que llamas vivir,

De perfectas sincronías, de dulces melodías sobre un ritmo de vals.

Quisiera verte volar, atravesando el aire con tus pasos,

Quisiera saltar desde la luna y aterrizar en tus brazos,

Quisiera ser parte de tu libertad

Y recorrerte como el viento, y ser tu norte o quizás tu sur.

Quisiera ser el rió que recorres

Con tu cuerpo de sirena en noches de paz

O elevarte como velas y dejarte navegar

Y ser también tu puerto, tu mar, tu hogar

Quisiera dibujarte con mis manos en las sabanas

Quisiera hacerte parte de la obra que nunca he de pintar

Quisiera unir un poco de mí con tu alma

Y así dejar de respirar.

5 comentarios:

Xand dijo...

Los "quisiera" deberían convertirse en intentos

La dama de vidrio dijo...

Alter Ego

"Si no fuera ésta que soy aquí y ahora,
al menos por el breve espacio de un instante,
sabría los nombres de las aves y las flores,
los secretos del perol del alquimista me serían revelados,
tus arcanos hablarían a mi oído con voces venidas desde antaño,
abandonaría la tendencia a extraviar constantemente mi sendero,
mis dedos, obedientes,
arrancarían suaves notas a ese piano que enmohece en tus salones.

Si alcanzara ser esa en quien tú piensas,
abriría mis manos a la vida,
dormiría en tus sábanas manchadas de sudores ajenos
sin pensar en qué traerá el mañana con sus soles.
Te amaría, con salvaje furia de alma en pena,
verso tras verso deshojando la memoria.
Haría realidad tus más oscuras fantasías,
con sólo el amanecer por vestidura...
Pero dime, amigo,
si lograse ser esa con quien sueñas,
¿dónde ocultaría mi otro yo?
¿qué hago con esta sencilla mujer incolora?"

María Ernestina Rojas Tamayo (Marié)
Cuba

mariasusana dijo...

muy lindos tus post... o como decimos en chile, escribes bakan.
chau, saludos.

blueberrie dijo...

Me encantó! A navegar...

María dijo...

Si no fuera la que hoy soy, sería otra, la del mismo nombre y distinto rostro. Ésa que Ama uno distinto, o acaso la que sabe volar.
En realidad, nunca soy la misma. Sólo por las noches vuelvo al origen, a la inalterable piel llorosa, que no soporta haber sido tanta gente, y sólo quiere volver a dormir.

Qué lindo que te hayas atrevido a recuperar el romanticismo entre tanta oscuridad. Gracias.